Tuesday, November 10, 2009
Thursday, November 05, 2009
Karma total
Importe de vestidito que compré impulsivamente = $ (cantidad no específica)*
Importe que voy a tener que pagar con mi cuenta de backup para pagar tarjeta = $ (exactamente la misma cantidad)
Día en que tengo que pagar la tarjeta = un día antes de que me depositen mi quincena
Si esto no es un mensaje cósmico, no sé qué es.
P.D. No tengo nada que ponerme
*No me digan que creyeron que les iba a confesar mis cuentas!!! Nooooo
Importe de vestidito que compré impulsivamente = $ (cantidad no específica)*
Importe que voy a tener que pagar con mi cuenta de backup para pagar tarjeta = $ (exactamente la misma cantidad)
Día en que tengo que pagar la tarjeta = un día antes de que me depositen mi quincena
Si esto no es un mensaje cósmico, no sé qué es.
P.D. No tengo nada que ponerme
*No me digan que creyeron que les iba a confesar mis cuentas!!! Nooooo
Labels: si fuera shopaholic sí tendría qué ponerme
Thursday, October 29, 2009
Dos cosas pero sobre todo un rant muy largo
*Fuzzy. No sé por qué insisto en comprarme y ponerme suéteres peluditos (de "gato" de angora jajaja). Me dan comezón y me hacen estornudar. Pero me encanta el efecto borroso que dan.
*Dancing is not for the delicate (este es el rant largo)
Sé que siempre todo mundo dice que el ballet es algo así como fuerza disfrazada de belleza o cosas parecidas. Y sí, pero va más allá de tener fuerza para pararse de puntas o levantar la pierna hasta quién-sabe-dónde.
Les cuento una historia que al parecer pasa todo el tiempo, y que también pasó el lunes. Una Srita. desertó. Así, kaboom, ya no voy a venir y al diablo con todos ustedes y su coreografía. ¿La razón? La coreografía y su papel en ella, en resumen, le parecieron poca cosa para sus habilidades fantásticas (como ella misma expresa en su estatus de FB). Y nótese que es una coreografía colectiva, donde no hay protagonistas.
Seamos justos. Esta niña no es negada y tiene bastantes cualidades para bailar, aunque tampoco la ves y piensas "nació bailarina" (sí conozco niñas así--y aclaremos, yo no soy una de ellas). Pero lleva, cuando mucho, tres años bailando. Tres años no hacen a una bailarina, ni de chiste, ni aunque hayas nacido con todas las cualidades. Y no está ni por mucho ni siquiera entre las cinco mejores de la clase (a quienes no tengo clasificadas, pero sé que ella no me ha llamado la atención como otras). Por supuesto, su berrinche de diva evidencia muchas cosas bastante obvias, porque para bailar se necesita carácter, o por lo menos aguante para desarrollar carácter, porque hay tantas cosas que aguantar y aprender como:
1. Talent isn't genius. Suertudas las pocas que descubren que sí son genios y todo es fácil, en esta y cualquier otra cosa. Pero la mayoría tenemos que ver y aceptar que hay que trabajar y trabajar y trabajar, y que incluso con todo ese esfuerzo tal vez sólo terminemos saliendo en la gran obra en el papel de árbol o piedra.
2. Pasión. Y con un demonio, si amas bailar disfrutas al máximo tu momento en el escenario, aunque sólo estés ahí 30 segundos meneando las manitas (bellamente). Todo tiene su chiste y todos son necesarios.
3. Crítica. Esto incluye la autocrítica. Por eso bailamos en salones llenos de espejos; si creemos que ya lo hacemos todo perfecto, no tiene ningún sentido ir a clase. Y puede ser dificilísimo estar constantemente tratando de alcanzar un ideal estético y moldear tu cuerpo y sus movimientos a ese ideal. Pero he visto a bailarines de gran calibre ensayar y siempre, SIEMPRE hay correcciones.
Ag. Ya. Ni modo, good riddance supongo.
Labels: aquí hay arte, consejos prácticos, dancing fool
Friday, October 09, 2009
La lista negra
Men - Go fig.
Antes de la llegada de los mensajitos de teléfono, y antes de que todo el mundo tuviera celular (sí, alguna vez era así y yo vivía en esa época, y no fue hace tanto tiempo), mi relación con el teléfono era bastante enfermiza.
Por un lado, horas y días importantes de mi vida se desperdiciaron en la angustiante actividad de "empollar el teléfono," que no sólo implicaba sentarse junto al teléfono, verlo fijamente y tratar de enviar ondas telepáticas para que sonara, sino también enfocar toda la voluntad y el pensamiento a la actividad incluso cuando no se estaba en casa, para preguntar llegando, lo más casualmente posible: "¿Me habló alguien?" (Por supuesto que ese "alguien" siempre era alguien en específico, y además todos esos "alguienes" nunca hablaban--incluso considerando el concepto de "boy time" postulado por Clueless. Gracias por hacerme sufrir). Era lo más desgastante y horrible del mundo. Ese karma lo terminé de pagar durante la huelga de la UNAM cuando me contrataron como recepcionista de una firma de abogados y me convertí en empolladora profesional durante un terrible mes (no duré más).
Por otro lado, en el pizarrón en la cocina, adornado con un Asterix que dibujé hace mucho mucho tiempo, había una lista. Esa lista se veía así:
"NO ESTOY para:
Fulanito
Sutanito
Menganito"
(A veces mis hermanas también hacían su lista). Era la lista, básicamente, de uno que otro stalker y varios "probables-ligadores-no-deseados" (PLND) (y digo probables porque nunca me gustó asumir por completo que esa era su intención. Tal vez querían ser mis amigos nada más, no?). Por que sí, en esa prehistoria no había la opción del mensajito simpaticón o el poke de Facebook. Nos hablaban por teléfono para platicar un rato. Y yo odiaba any unwanted romantic attention, por lo que no pensaba fomentarla escuchando sus intentos telefónicos de ser charming e interesantes. Hence the list. Si estabas en situación de tener nombres en la lista, JAMAS contestabas el teléfono, y había que dejar que alguien más lo hiciera, esperando tal vez que fuera el alguien por el que estabas empollando el teléfono y no uno de la lista. (Alguna vez tuve que contestar el teléfono yo y hacerme pasar por alguien más. "¿Está Gabi?" "Eeeee... no, no está, ¿le quieres dejar un recado?").
Eventualmente la lista murió. Pero desde hace algunas semanas he estado recibiendo aprox. una llamada por semana a mi teléfono del trabajo de un PLND que me incomoda muchísimo, con quien tuve mínimo contacto de trabajo hace poco. A quien siempre lo corto diciendo que tengo mucho trabajo, excepto la penúltima vez que cometí el error de decir que no estaba ocupada y zaz!!! media hora de escuchar cuáles eran sus materias favoritas en la prepa y qué piensa de la vida y jojo escuchas lo agradable y sonrisienta que es mi voz vamos a ser amigos y cuando venga a México nos vemos? y por mi lado respuestas evasoras de menos de tres palabras e intento de encontrar el balance perfecto de ser amable pero no darle entrada y estar pensando que por qué demonios cree que me puede hablar por teléfono. No le pienso volver a contestar. Espero que sirva el identificador de llamadas y que no me agarre en curva, porque ahora yo solita me tengo que hacer la que no estoy. Qué molesto. Por suerte no le dí mi celular (bueno, no tenía por qué).
Men - Go fig.
Antes de la llegada de los mensajitos de teléfono, y antes de que todo el mundo tuviera celular (sí, alguna vez era así y yo vivía en esa época, y no fue hace tanto tiempo), mi relación con el teléfono era bastante enfermiza.
Por un lado, horas y días importantes de mi vida se desperdiciaron en la angustiante actividad de "empollar el teléfono," que no sólo implicaba sentarse junto al teléfono, verlo fijamente y tratar de enviar ondas telepáticas para que sonara, sino también enfocar toda la voluntad y el pensamiento a la actividad incluso cuando no se estaba en casa, para preguntar llegando, lo más casualmente posible: "¿Me habló alguien?" (Por supuesto que ese "alguien" siempre era alguien en específico, y además todos esos "alguienes" nunca hablaban--incluso considerando el concepto de "boy time" postulado por Clueless. Gracias por hacerme sufrir). Era lo más desgastante y horrible del mundo. Ese karma lo terminé de pagar durante la huelga de la UNAM cuando me contrataron como recepcionista de una firma de abogados y me convertí en empolladora profesional durante un terrible mes (no duré más).
Por otro lado, en el pizarrón en la cocina, adornado con un Asterix que dibujé hace mucho mucho tiempo, había una lista. Esa lista se veía así:
"NO ESTOY para:
Fulanito
Sutanito
Menganito"
(A veces mis hermanas también hacían su lista). Era la lista, básicamente, de uno que otro stalker y varios "probables-ligadores-no-deseados" (PLND) (y digo probables porque nunca me gustó asumir por completo que esa era su intención. Tal vez querían ser mis amigos nada más, no?). Por que sí, en esa prehistoria no había la opción del mensajito simpaticón o el poke de Facebook. Nos hablaban por teléfono para platicar un rato. Y yo odiaba any unwanted romantic attention, por lo que no pensaba fomentarla escuchando sus intentos telefónicos de ser charming e interesantes. Hence the list. Si estabas en situación de tener nombres en la lista, JAMAS contestabas el teléfono, y había que dejar que alguien más lo hiciera, esperando tal vez que fuera el alguien por el que estabas empollando el teléfono y no uno de la lista. (Alguna vez tuve que contestar el teléfono yo y hacerme pasar por alguien más. "¿Está Gabi?" "Eeeee... no, no está, ¿le quieres dejar un recado?").
Eventualmente la lista murió. Pero desde hace algunas semanas he estado recibiendo aprox. una llamada por semana a mi teléfono del trabajo de un PLND que me incomoda muchísimo, con quien tuve mínimo contacto de trabajo hace poco. A quien siempre lo corto diciendo que tengo mucho trabajo, excepto la penúltima vez que cometí el error de decir que no estaba ocupada y zaz!!! media hora de escuchar cuáles eran sus materias favoritas en la prepa y qué piensa de la vida y jojo escuchas lo agradable y sonrisienta que es mi voz vamos a ser amigos y cuando venga a México nos vemos? y por mi lado respuestas evasoras de menos de tres palabras e intento de encontrar el balance perfecto de ser amable pero no darle entrada y estar pensando que por qué demonios cree que me puede hablar por teléfono. No le pienso volver a contestar. Espero que sirva el identificador de llamadas y que no me agarre en curva, porque ahora yo solita me tengo que hacer la que no estoy. Qué molesto. Por suerte no le dí mi celular (bueno, no tenía por qué).
Labels: estarás tan buena
Wednesday, September 23, 2009
From a Distance
This, as many of you know and recognize, is Lady Emma Hamilton, famous for being Lord Nelson’s great love (and mistress), and of course for her looks. Look at her. Her beauty and “Attitudes” impressed people like Goethe; and she continues to impress us, looking out from several canvasses (but, in my opinion, especially this one).
This canvas is not her; it is her through the eyes of the painter, George Romney, who used her as a model for many of his works. And painting such a work as this, one cannot help but think that at least a part of him worshipped her (and of course, one learns through trusty Wikipedia, he “was obsessed with her”).
I have a theory that everyone has been secretly loved by someone at some point. Someone for whom you become half mystery, half repository of perfections and attributes, who may see you as a winged being suffused with light for all you know. And we have also done the admiring-from-a-distance thing, where the person you see becomes the basis of fantasies long after they’re out of sight.
And boy did I ever want to be this (and, let’s not kid ourselves, I am not free of vanity and still love the idea). The girl (or should I say woman) you think about when you’re in jail or at sea or at the top of a mountain or alone in the dark with your thoughts. The Platonic Girl of Perfection. Superbeauty. Muse. Someone’s hope. Something beyond human, flawed little me.
This, as many of you know and recognize, is Lady Emma Hamilton, famous for being Lord Nelson’s great love (and mistress), and of course for her looks. Look at her. Her beauty and “Attitudes” impressed people like Goethe; and she continues to impress us, looking out from several canvasses (but, in my opinion, especially this one).This canvas is not her; it is her through the eyes of the painter, George Romney, who used her as a model for many of his works. And painting such a work as this, one cannot help but think that at least a part of him worshipped her (and of course, one learns through trusty Wikipedia, he “was obsessed with her”).
I have a theory that everyone has been secretly loved by someone at some point. Someone for whom you become half mystery, half repository of perfections and attributes, who may see you as a winged being suffused with light for all you know. And we have also done the admiring-from-a-distance thing, where the person you see becomes the basis of fantasies long after they’re out of sight.
And boy did I ever want to be this (and, let’s not kid ourselves, I am not free of vanity and still love the idea). The girl (or should I say woman) you think about when you’re in jail or at sea or at the top of a mountain or alone in the dark with your thoughts. The Platonic Girl of Perfection. Superbeauty. Muse. Someone’s hope. Something beyond human, flawed little me.
Labels: aquí hay arte, cosas de niñas, estarás tan buena, there must be more to life than being really really ridiculously good-looking
Monday, September 21, 2009
Déjà vu
Me da mucho déjà vu desenvolver chocolates finos en la mesa del comedor de la ahora "casa de mi mamá". Y ese déjà vu por alguna razón involucra pensar en Cleopatra. Y no sé por qué tuve ese d.v. ayer, porque no desenvolví ningún chocolate. Sólo lo pensé, pero después, en el coche. ¿Me da d.v. pensar en sacar chocolates de su envoltura?
Go fig.
P.D. Cleopatra, en su infinita finura, tenía chocolates y los comía a pesar de que a) seguro en Egipto se derriten rapidísimo y b) Nadie los había inventado?
Me da mucho déjà vu desenvolver chocolates finos en la mesa del comedor de la ahora "casa de mi mamá". Y ese déjà vu por alguna razón involucra pensar en Cleopatra. Y no sé por qué tuve ese d.v. ayer, porque no desenvolví ningún chocolate. Sólo lo pensé, pero después, en el coche. ¿Me da d.v. pensar en sacar chocolates de su envoltura?
Go fig.
P.D. Cleopatra, en su infinita finura, tenía chocolates y los comía a pesar de que a) seguro en Egipto se derriten rapidísimo y b) Nadie los había inventado?
Tuesday, September 08, 2009
DEADLINE
Inspirado en este post
Como mis asiduos lectores tal vez sepan, ésta es la última semana de mis twenties. (Por favor, si leen esto, favor de no felicitarme diciendo que "paso de los 'tes' a los 'tas'", porque me doy un tiro de la pura chafez y fe-ez* de la frase). Big milestone and all that. Todavía no he decidido si traumarme y hacer dramas como amerita un número tan serio y grandote (y redondo en todos los sentidos; son puras curvas esos dos números). Por lo pronto ya decidí celebrarlo y ando en las nubes planeando mi fiesta y pensando qué cosas especiales podré hacer para que tenga personalidad. Ideas hay muchas pero no sé ni sabré hasta ese día cuáles serán factibles y cuáles no.
Seamos obsesivo compulsivas y hagamos una lista de razones para traumarse y razones para no:
Razones para traumarse------------Razones para no traumarse
Vejez total-----------------------------Me veo mil años más joven
Seriedad-------------------------------¿En serio? No lo creo.
Biological clock-----------------------Hasta los 35 empieza a sonar la alarma
Qué voy a hacer de mi vida----------Eso nunca lo sé
-----------------------------------------Ya no me quedé "solterona" (JAJAJAJAJA)
En 10 años tendré 40-----------------Rats! Lo bueno es que 10 años son muchos
-----------------------------------------J es mucho más grande y es divertido
Los teens van a pensar que soy vieja---Seguro ya lo pensaban (bloody kids)
Hasta me está costando trabajo encontrar razones para traumarse. Lo de "solterona" nunca me preocupó (ya lo había aceptado jeje). No tengo urgencia de nada (excepto de sacar mi pasaporte y arreglar asuntillos así, que no son relevantes en este contexto).
Entonces no me voy a preocupar. De todos modos se me va a olvidar mi edad como siempre se me ha olvidado excepto cuando tenía Sweet Sixteen en que sí me sentía muy consciente de mi edad porque a) Era la edad de la Bella Durmiente; b) I had never been kissed; y c) Muchas canciones hablan de la edad (aunque la Dancing Queen tenía 17). Ahí sí me sentía en el umbral de todo y no pasó nada.
* Fe-ez: La condición de ser feo. Aunque me acabo de acordar que debí haber escrito fealdad, dejo mi neologismo ahí--también feíto, lo sé-- y hagan lo que quieran con él.
Inspirado en este post
Como mis asiduos lectores tal vez sepan, ésta es la última semana de mis twenties. (Por favor, si leen esto, favor de no felicitarme diciendo que "paso de los 'tes' a los 'tas'", porque me doy un tiro de la pura chafez y fe-ez* de la frase). Big milestone and all that. Todavía no he decidido si traumarme y hacer dramas como amerita un número tan serio y grandote (y redondo en todos los sentidos; son puras curvas esos dos números). Por lo pronto ya decidí celebrarlo y ando en las nubes planeando mi fiesta y pensando qué cosas especiales podré hacer para que tenga personalidad. Ideas hay muchas pero no sé ni sabré hasta ese día cuáles serán factibles y cuáles no.
Seamos obsesivo compulsivas y hagamos una lista de razones para traumarse y razones para no:
Razones para traumarse------------Razones para no traumarse
Vejez total-----------------------------Me veo mil años más joven
Seriedad-------------------------------¿En serio? No lo creo.
Biological clock-----------------------Hasta los 35 empieza a sonar la alarma
Qué voy a hacer de mi vida----------Eso nunca lo sé
-----------------------------------------Ya no me quedé "solterona" (JAJAJAJAJA)
En 10 años tendré 40-----------------Rats! Lo bueno es que 10 años son muchos
-----------------------------------------J es mucho más grande y es divertido
Los teens van a pensar que soy vieja---Seguro ya lo pensaban (bloody kids)
Hasta me está costando trabajo encontrar razones para traumarse. Lo de "solterona" nunca me preocupó (ya lo había aceptado jeje). No tengo urgencia de nada (excepto de sacar mi pasaporte y arreglar asuntillos así, que no son relevantes en este contexto).
Entonces no me voy a preocupar. De todos modos se me va a olvidar mi edad como siempre se me ha olvidado excepto cuando tenía Sweet Sixteen en que sí me sentía muy consciente de mi edad porque a) Era la edad de la Bella Durmiente; b) I had never been kissed; y c) Muchas canciones hablan de la edad (aunque la Dancing Queen tenía 17). Ahí sí me sentía en el umbral de todo y no pasó nada.
* Fe-ez: La condición de ser feo. Aunque me acabo de acordar que debí haber escrito fealdad, dejo mi neologismo ahí--también feíto, lo sé-- y hagan lo que quieran con él.
